► 30.7.2012 | MOVIMIENTO 2D: “RESULTA PARTICULARMENTE TRÁGICO COMPROBAR COMO BRASIL, ARGENTINA Y URUGUAY, APUESTAN POR LA RUINA DE VENEZUELA…”
Lo nuevo que trajo Hugo Chávez – Archivo
CHÁVEZ VA AL MERCOSUR CON UN PAÍS A CUESTAS, QUEBRADO, SIN INDUSTRIA Y QUE NO PRODUCE NI CARAOTAS. ESO ES CHAVISMO DEL FINO | Elides J Rojas L
ROUSSEFF, MUJICA Y FERNÁNDEZ DE KIRCHNER CONSIDERAN QUE HUGO CHÁVEZ ES UN “EJEMPLO DE DEMOCRACIA”
AVN .- Los mandatarios de Argentina, Cristina Fernández; Uruguay, José Mujica; y Venezuela, Hugo Chávez, llegarán este lunes a Brasilia para participar el día martes, junto a su homóloga de Brasil, Dilma Rousseff, en una cumbre extraordinaria del Mercado Común del Sur (Mercosur).
De acuerdo con Prensa Latina, durante el encuentro se oficializará el ingreso de Venezuela al bloque regional, después de seis años de aprobada su adhesión sin poder concretarse por la negativa del parlamento paraguayo.
El pasado 28 de junio, en la ciudad argentina de Mendoza, los mandatarios de Argentina, Brasil y Uruguay acordaron suspender a Paraguay del Mercosur por considerar que con el golpe parlamentario dado al presidente constitucional de ese país, Fernando Lugo, se incumplieron las normas democráticas establecidas por el grupo regional.
En esa oportunidad, Fernández, Rousseff y Mujica decidieron aprobar el ingreso de Venezuela al Mercosur y marcaron para este 31 de julio la cita para oficializar esa entrada, con la cual el bloque económico recibirá un fuerte impulso y se convertirá en el poseedor de las mayores reservas de crudo del planeta.
MOVIMIENTO 2D: ¿INTEGRACIÓN O DESINTEGRACIÓN?
El 31 de julio los presidentes del Mercado Común del Sur (Mercosur) avalarán el ingreso de la Venezuela “bolivariana” como miembro pleno.
Se estableció que la cita se llevará a cabo en Río de Janeiro, la misma ciudad que allá por 1986, vio nacer, gracias a un entendimiento alcanzado una tarde de otoño en la Misión de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas, al Mecanismo Permanente de Consulta y Concertación Política, mejor conocido como el Grupo de Río.
Este esquema de trabajo mancomunado, que asoció a las nuevas democracias de Argentina, Brasil y Uruguay con las más veteranas de nuestra América Latina que formaban el Grupo de Contadora, y que tantos retos superó, se extinguió hace poco en Caracas al decretarse el nacimiento de una Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), una entelequia más y nunca la novedad que se ha pretendido presentar.
Esta historia viene al caso para que nadie en estos tiempos crea ni pretenda tener en su haber como mérito la vocación integracionista ni la convicción democrática que debe acompañarla.
► Pero también, para dejar constancia de la ironía histórica que representa ver hoy a esos mismos países que con tanta convicción, tanto entusiasmo y tanto compromiso pusieron a la democracia como condición sine qua non de la pertenencia a la comunidad latinoamericana, comportarse como mercaderes en el Templo del Señor cuando se trata de sentar los reales de sus empresas sobre la arruinada e indefensa economía venezolana.
Resulta particularmente trágico comprobar cómo los sectores de la economía privada de los países del Sur, Brasil, Argentina y Uruguay, apuestan por la ruina de esos mismos sectores en Venezuela.
Obviamente, no se trata de integración sino de desintegración. Una historia vieja en América Latina.
Mercosur nació de la democracia, y sólo la democracia establecida en Brasil, Argentina y Uruguay después de la derrota de las dictaduras militares hizo posible la integración.
► Así está escrito en los documentos fundacionales del sistema. Para quienes tengan la paciencia, la entereza y la honestidad intelectual de recordar, o de estudiar aquellos días de entusiasmo por ponerle garantías a la democracia, el mismo que llevase a la elaboración del Protocolo de Ushuaia, no podrán dejar de condenar el triste papel que se esmeran en desempeñar hoy los países miembros del Mercosur, liberados de las feroces dictaduras militares, olvidando por interés y conveniencia lo que un régimen militarista significa y conlleva en su seno de trágico y deleznable, y acogerlo como hermano sólo para usarlo como cliente.
Después del audaz desconocimiento de la soberanía del Paraguay, socio menor del Mercosur, expoliado cual colonia, como también lo es el Uruguay en este negocio de a cuatro que sirve sólo a dos y aún así, a medias, Venezuela ingresará al Mercosur por la puerta de atrás del derecho y por el sótano de la economía.
El jefe del Estado avalará la puesta del país al servicio de las ambiciones políticas y económicas continentales y globales del Brasil, con la Argentina alegremente en cola a la búsqueda de mercados y financiamientos.
Con base en las propias explicaciones del comandante Presidente a las delegaciones que han visitado Caracas con inusual premura para explicarle a Venezuela todo lo que le falta por hacer con el fin de estar en regla para el ingreso al Mercosur, el Gobierno bolivariano trata de dorar la píldora pregonando que este hecho atraerá grandes inversiones del Mercosur, con miras a exportarle al Mercosur, y encima, pondrá los dineros necesarios para facilitarles a las grandes corporaciones sureñas, muchas propiedades de transnacionales del Norte, el mercado venezolano.
Una geopolítica digna de genios y una visión económica que traerá infinitas posibilidades de progreso para los otros, pero no para los venezolanos, lamentablemente.
Después del gravísimo error, aún sin explicación oficial, del retiro de nuestro país de la Comunidad Andina de Naciones, ahora ocurre el ingreso al Mercosur, sin la debida preparación y bajo el unilateralismo gubernamental que rige la economía en Venezuela.
Los países que ahora le abren las puertas a Venezuela no lo hacen de buena fe, ni menos aún echando las bases del desarrollo equilibrado que se supone alienta el tratado.
Uruguay nos apoya porque se siente demasiado débil y discriminado frente a Brasil y Argentina. Y estos dos porque calculan las ventajas de un mercado cautivo, de un país condenado a la importación, provisto de dólares.
No será difícil comprobar a corto plazo la incompatibilidad de una economía estatizada, rígidamente controlada bajo las consignas del “socialismo del siglo XXI”, con las economías de países donde se respeta y se estimula, Brasil es el mejor ejemplo, a la empresa privada.
Quienes siempre abogamos y creímos en el proceso de integración de América Latina no dudamos en condenar la forma, la irregularidad y la falta de preparación con que se han echado las bases para el ingreso de Venezuela.
Somos un país desintegrado internamente, con una economía estatizada y dependiente del exterior. Obviamente, no estamos ni estaremos por mucho tiempo en capacidad de competir con Brasil y con Argentina. Tampoco con Uruguay, país exportador. Un paso de esta naturaleza como el que será dado el 31 de julio, demandaba un diálogo nacional amplio y franco, y no podía ser producto de una crisis como la generada en Paraguay. La anormalidad, en una palabra, marca el ingreso de Venezuela al Mercosur.


2 comments
#1El Espïa Salazar30/07/2012, 8:57 pm
En honor a la verdad, lo que denuncia el Movimiento 2D con relación al “avalado” ingreso de Venezuela al Mercosur así como a lo que apuestan los restantes miembros: Argentina, Brasil y Uruguay, dado que Paraguay está suspendido, no sería de extrañarse por cuanto estarían “eliminando” a un fuerte competidor con respecto de otros mercados emergentes.
Reitero lo que vengo afirmando: entre países no hay amistad sino intereses.
#2Sagravel31/07/2012, 5:50 pm
Tanta bulla para hacerle creer al pueblo que nos habíamos liberado del imperialismo gringo (la realidad es que ahora dependemos de ellos más que nunca) para ahora convertirnos en esclavos de los brasileños y los patanes argentinos.
La gran mayoría del pueblo de Venezuela, por ignorancia o por conveniencia, se ha dejado fácilmente manipular por un patán presidente, quien haciendo mal uso de lo que pudo haber sido su única cualidad, la palabra para convencer al pueblo, ha utilizado este atributo para el engañar al pueblo una y otra vez, abusando de poder que este mismo pueblo le dio, permitiendo que la patria fuese invadida por el comunismo cubano y ahora regalando lo poco que nos queda a los sus camaradas suramericanos. ¡Que vergüenza! Si Bolívar renaciera lo mandaría a matar a pellizcos.
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