► 9.8.2012 | ADEMAS DEL (GENERAL) RAMÓN CARRIZALEZ (APURE), “DE DIEZ ASPIRANTES A GOBERNADOR DOS SON CIVILES. LOS OTROS OCHO SON MILITARES”
Hugo Chávez – Fidel Castro:… escuchando consejos /Archivo
ELIDES J. ROJAS L. – SOBRE LA MARCHA – EUD:- Ahora se sabe que el castrocomunismo se metió en los cuarteles venezolanos bien profundo por allá en los años 70 y 80.
Duros y sostenidos intentos de Fidel Castro y su hermanito, par de criminales dignos también de la Espada de Bolívar, pues a más sangre en las manos más rápido le entregan el símbolo patrio.
Los Castro, como se sabe, intentaron apoderarse del país por varias vías antes de lograrlo con micomandantepresidente.
Primero fue por la vía de las buenas relaciones, luego de caída la dictadura del otro militar nada bien recordado, Marcos Pérez Jiménez.
Hasta armas recibieron de la junta de gobierno de aquella época y Fidel Castro no salía de aquí.
Cuando asume Rómulo Betancourt, ya curado del sarampión comunista, la cosa cambia.
Corte de patas con los comunistas y de inmediato comenzó la conspiración de los cubanos aliados con la extrema izquierda local. Guerrilla, muertos, sangre. Lo que les gusta. Policías muertos, secuestros y asesinatos. Lo que les gusta.
Querían repetir la gesta de Castro en Sierra Maestra, pero los militares venezolanos de la época no los dejaron.
Ni siquiera con intentos de invasión armada como la de Machurucuto pudieron.
Visto esto, a Fidel y Raúl no les quedó más remedio que ir por la vía lenta, la vía del adoctrinamiento y el lavado de cerebro. Y se metió en los cuarteles.
Dicen que de los Chávez el primero en ser atrapado fue Adán, quien a su vez inoculó a su hermano, el líder intergaláctico. Y en cosa de años, con los partidos más extremos metidos entre los verdes transmitieron el virus, como vampiros mordiendo a otros, a varias generaciones de militares que, dicho sea de paso, traicionaron su juramento y perdieron la brújula profesional.
Tan es así que se tiraron un par de sangrientos golpes militares. Perdieron, pero ganaron.
Esa sangre los llevó presos, pero también los lanzó a la fama y de allí al poder. Junto a Fidel, el verdadero amo.
Al final, con unos militares distintos a los que lo sacaron a plomo de aquí, los Castro lograron apoderarse de Venezuela e instalar en estas tierras el cuartel general que permite manejar a otros países a punta de los dólares de los venezolanos y usando al comandante C4 como títere de sus ambiciones.
Y todo entre militares. Los pocos civiles invitados al festín son más bien amanuenses y, en algunos casos, oportunistas de oficio.
Millonarios se han hecho a cuenta de socialismo cubano. ¿Y cómo no va a ser un régimen militar si todo nace de un golpe movido desde cuba, también militarizada, y con un cabecilla local militar?
Un régimen comunista y militar, disfrazado de democracia y usurpador de elecciones. Ese es el disfraz mayor. El cuadro electoral que viene apunta a más Chávez, es decir más militarismo. Pero antes tendrá que ganar, cosa que parece cuesta arriba y, después, mantenerse sano.
Esta es su oferta militar para gobernadores. Hasta donde ha hablado el dedo mágico que le gusta a Jacquelín:
De diez aspirante a gobernador nombrados a dedo limpio por Chávez, dos son civiles:
Tareck El Aissami para Táchira y Elías Jaua para Miranda. Los otros ocho son militares: Francisco Arias Cárdenas para Zulia, Rafael Isea para Aragua, Francisco Ameliach para Carabobo, Luis Reyes Reyes para Lara, Carlos Mata para Nueva Esparta, Diosdado Cabello para Monagas, Francisco Rangel Gómez para Bolívar y García Carneiro para en barrio gigante, el estado Vargas.
Ya se verá el 8 de octubre.


1 comment
#1El Espïa Salazar10/08/2012, 2:48 pm
El “moribundo” chacumbele sigue con sus enroques de acólitos incondicionales y arrastrados. Gente que ocupó esas instancias públicas en los mismos cargos con pésimas gestiones administrativas y cuestionables desde la óptica ética, a las cuales aspiran otra vez, como resultado de la “dedocracia” militarista-peseuvista.
Estos cambios, a mi modo de ver, desnudan el desespero del “moribundo”. Él cree que con estos candidatos batequebrados recuperará esas importantes gobernaciones. Otra lectura de ellos podría ser la confirmación definitiva del fraude y una posible patada a la lámpara, en caso de resultados adversos asegurando el poder con el apoyo adicional de los secuaces del Alto Mando Militar.
Una señal más de desesperación es la aprición fortuita del mercenario. El amañado cuento de su captura muestra a las claras un montaje teatral del tamaño del Monte Everest. La insegura narración del caso y los insinuantes señalamientos dejan al descubierto una gran mentira. Muchas impresiciones que dejan muchas dudas. Cabe recordar el famoso caso de los “paracachitos” colombianos que después resultó una farsa burdamente montada y que, posteriormente, un exafecto del régimen, el exmagistrado Aponte Aponte, se encargó de confirmar. Otros 2 casos que también caen en esta comedia del absurdo fueron: 1) el del fallido intento de derribar el avión presidencial con un lanzacohetes AT4 en el cual nunca vimos al presunto asesino, lo único que presentaron como prueba fue el arma y un teléfono celular, y 2) el del francotirador capturado en Puerto Ordaz durante una visita presidencial a esa localidad donde tampoco se le vio el rostro al presunto asesino ni el arma. Estos casos representaron solo 2 renglones dentro de la larga lista de magnicidios denunciados y cuyas presentaciones a la prensa se basaron en la dudosa fidelidad de la palabra de los expositores a quienes todo el país conoce y sabe de sus “prestigiosas” mentiras, es decir, fundamentaron sus denuncias en la supuesta credulidad banal del verbo.
Cuando el río suena, piedras trae. Los resultados de las pagadas encuestas a favor del “moribundo” contrastan con la verdadera realidad. Los números no le cuadran por ello comienza a entrar en desesperación, conducta que nunca ha sido buena consejera. Un sujeto desesperado comete errores y ya los hemos empezado a ver.
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