Asesoría en “La Isla”

Corrupción: Hugo Saturno devorando a sus hijos…

El Nacional:- ¿O será Cronos, el titán del tiempo?. ● Durán: Cuba y la corrupción ● Semtei: Arné, no es suficient

Publicado el 14/12/09. a las 8:02 am
Fotocrédito: Francisco de Goya : Saturno devorando ....

¿Lucha contra la corrupción?

ARMANDO DURÁN

El verdadero propósito de Hugo Chávez para arremeter tan de sorpresa contra la corrupción fue recuperar, en vísperas de un decisivo año electoral, espacios de la opinión pública perdidos por el fracaso de su gestión presidencial.

(...)

Frenazo y marcha atrás, pues, y el inicio de otra ofensiva, esta sugerida personalmente por Fidel y Raúl Castro en La Habana: a la luz de los desalentadores informes del G2, Chávez, a como diera lugar, debía asumir la compleja tarea de diluir a muy corto plazo el tema de la corrupción como devastadora seña de identidad del régimen "revolucionario" venezolano.

Es muy probable que en algún momento del encuentro habanero los hermanos Castro le describieran a Chávez el error de cálculo cometido por Daniel Ortega a la hora de enfrentar electoralmente a Violeta Chamorro.

Según las encuestas cubanas de entonces, si Ortega aceptaba contarse en las urnas, como en efecto ocurrió, la revolución sandinista sería derrotada a fuerza de votos.

Un ejemplo que Chávez debía tomar en cuenta, ya que por el camino que iban las cosas en Venezuela, la revolución bolivariana sufriría una igualmente penosa derrota en las elecciones parlamentarias del año 2010.
A no ser que asumiera heroicamente los múltiples riesgos de emprender una purga tajante y ejemplar.

Sí sabemos, sin embargo, que en Venezuela, a diferencia de lo que ocurre en Cuba desde hace medio siglo, la revolución siempre se ha entendido a medias. Sin quemar en ningún caso las naves.

De ahí que ahora Chávez crea que denunciar, perseguir y hasta encarcelar a unos cuantos intocables de la nueva burguesía revolucionaria y socialista baste para apagar las alarmas.

Falso de toda falsedad.

Venezuela no se halla ante una crisis puntual. A lo largo de estos casi 11 años de régimen chavista, el país se ha ido deslizando gradualmente hacia su derrumbe total. . No del gobierno, eso teme Chávez con razón, sino de Venezuela como nación.

Una auténtica crisis de Estado, donde no sólo corren peligro de muerte los bancos, la economía o el gobierno, sino las propias instituciones sobre las que se sustenta el país, incluyendo a los poderes públicos y al universo militar, y a la estructura física y moral de la sociedad.

Cierto que, en otras circunstancias, meter presos a un grupito de falsos banqueros bien podría resolver un traspié circunstancial, pero jamás podrá solucionar una crisis de tan tremendas magnitudes.

Para alcanzar ese codicioso fin se necesitan mucho más que unas cuantas interjecciones presidenciales.

Se requieren, y eso es lo que exigen los venezolanos de todas las tendencias, tomar decisiones radicales, comenzando por la de meter a fondo y sin piedad el puño implacable y ciego de la justicia dentro de las entrañas del aparato público y privado del régimen.

Y sancionar sin contemplaciones a quienes Chávez acaba de calificar como enemigos de la revolución, aunque tomando la precaución de no identificarlos, y sin ir más allá de su habitual espectáculo retórico.

¿Bola de nieve?

¿Acaso no sabe que por la vía del encubrimiento muy pronto la complicidad y el caos convertirán el desenfreno oficial en una bola de nieve que lo arrasará todo a su paso?

Este es el duro dilema que se le presenta a Chávez. Para infortunio suyo, permitió que el clientelismo de alto nivel creara los monstruos que hoy amenazan al proyecto político chavista.

Y se le ha hecho excesivamente tarde para intentar curar las heridas con simples paños calientes.

En realidad, la marea de la corrupción roja rojita lo ha rebasado por completo y ya no está en condiciones de tirar de la cobija sin sufrir la misma desdichada suerte de sus colaboradores.

Pero incluso si se atreviera a hacerlo, la primera consecuencia indeseada de esta decisión sería dotar de sorprendente locuacidad a gente que sencillamente sabe demasiado.

Por otra parte, detenerse en este punto carece de suficiente intensidad para calmar las turbulentas aguas venezolanas hasta septiembre de 2010.


el observador:- Henry Ramos Allup denunció 2 veces como vocero de la Mesa de la Unidad

Un único factor actúa a favor de Chávez, por ahora. Los dirigentes de la oposición, con la excepción de Ismael García y Henry Ramos Allup, guardan un silencio prudente o cómplice.

A ellos, concentrados en las precandidaturas presidenciales, no parece importarles para nada la corrupción ni el destino de Venezuela.

► La culpa la tiene Arné

EDUARDO SEMTEI

Dícese cabeza de turco, llámese chivo expiatorio. Los cristianos en las Cruzadas le cortaban la cabeza a los turcos, la guindaban en una vara y la exhibían como trofeo. La decapitación erradicaba los males.

Los judíos en la antigüedad sacrificaban un chivo al que le atribuían todos los sufrimientos del pueblo de Israel y con su muerte de alguna manera se expiaban los pecados y se recibía el perdón del Señor.

Arné Chacón Escamillo representa claramente ese papel en la historia. Cabeza de turco y chivo expiatorio.

Kees Verkaik – Tal Cual: Arné es culpables de las maletas,.... y de su contenido

Es culpable de todo. Que hubo un robo vergonzante con el Central Azucarero Ezequiel Zamora y con la bendita fábrica de salsa de tomate. Culpa de Arné.

Que las cooperativas, cuyo número se elevó de 5.000 a 300.000, fracasaron y perdieron en el camino más de 10 billones de bolívares (viejos).

Vainas de Arné. Que se compraron notas estructuradas y se generaron para unos cuantos pillos beneficios inmerecidos y enriquecimiento ilícito por más de 600 millones de dólares. El que te conté, Arné.

Que compramos un satélite por 450 millones de dólares sin licitación y los colombianos compraron uno de doble capacidad por 300 millones de dólares con lo que se evidencia un sobreprecio brutal. El tipejo Arné.

¿Y la criminalidad desatada? Arné.

Bien lo dijo el presidente Chávez: "Ese pata en el suelo bien preso está". La compra con sobreprecio del edificio del Citibank. Toma lo tuyo, Arné.

Que si se robaron 60 millones de dólares en la represa Uribante Caparo, según denuncia Luis Tascón. El bicho ese de Arné.

Que le dieron a una empresa brasileña un contrato para hacer puentes sobre el Orinoco, cuyo costo por kilómetro es el triple de los construidos en Dubai. La bestia de Arné.

Los huecos en las calles: Arné. La basura: Arné. El cacho que le montan a varios ministros: Arné.

La gripe avaria. La gripe porcina. El aumento del dengue. No hay agua. No hay electricidad. La quiebra de la CVG. ¡Por Dios!, córtenle la cabeza a ese miserable para librarnos de todos los males.

El reputadísimo maletín argentino con 800.000 dólares: el mandinga de Arné.

Los negocios despreciables hechos con los 3.000 millones de dólares de ayuda "solidaria" a Bolivia, donde embajadores, banqueros y comerciantes terminaron comprando una televisora en La Paz, una cadena hotelera y el grupo inmobiliario más importante.

Otra vez, Arné. La compra de Sabenpe, de las atuneras, de los enlatados, de la flota de camiones que sirve a Mercal y a Pdval, los barcos petroleros, los aviones, los yates, las mansiones.

La flota de gandolas gasolineras. El ubicuo de Arné y su billete.

Todos sabemos que ninguno de los ministros de Finanzas supo nada de ese feo asunto. Arné los engañó a todos.
Obvio que la Comisión Nacional de Valores, la Súper de Bancos y la Súper de Seguros fueran sorprendidas en su buena fe. El prestidigitador de Arné.

Que su hermano Jesse, Diosdado, Reyes Reyes, el vicepresidente Carrizales, el presidente Chávez, el fiscal, el contralor, la defensora, la Asamblea Nacional no hubiesen percibido pero ni por casualidad esa ostentosa, pública e inmoral riqueza de unos cuantos "pata en el suelo" que derrochan poder y dinero, escándalo vergonzoso que se remonta por más de cinco años, es explicable.

El Satanás de la banca, el diablo Arné los estuvo "mareando" a punta de pura "muela".

Que la Disip, el DIM, el Cicpc y cuanta policía exista, incluido el G2, no supieran de la robadera de Mr. Arné y sus compinches se entiende, dada las habilidades "engañotófilas" de Arné. ¡A hombre maluco!

Es más "pior" que el Chino de Recadi. Más nadie es culpable. Culpable soy yo. ¡Ah, perdón!, todo lo demás es culpa de Pedro Torres Ciliberto. Esos dos canallas mancharon la bandera roja rojita "mesma". Los demás, puros santurrones. ¡Míquiti! "Ique, ique el tipo aquel no sabía nada, ique".